Hasta hace poco, los departamentos de marketing y comercialización de hoteles y otras empresas turísticas dedicaban exclusivamente sus recursos y presupuesto a darse a conocer “puertas para afuera”.

Definidas como todas aquellas acciones on y offline encaminadas a contactar con el cliente a través de diferentes vías, las estrategias de outbound marketing compiten en un mercado cada vez más exigente y globalizado en el que todos quieren llegar y ganarse al consumidor. Entre estas acciones se encuentran todas las negociaciones para la distribución con OTAs y otras tantas estrategias PUSH como el email marketing, las acciones de retargeting, las campañas de display o el sms marketing, que tienen como diana el cliente.

Durante mucho tiempo los hoteles se han centrado más en el desarrollo de este tipo de estrategias con la idea de que eran alternativas con resultados más rápidos. Y si bien esto no deja de ser cierto, las marcas que están logrando el ansiado engagement del usuario saben que el outbound necesita de la diferenciación y la consolidación de la imagen de marca que aportan las estrategias PULL propias del inbound marketing.

Aplicado al sector hotelero, el inbound marketing se traduce en un trabajo a medio-largo plazo, una carrera de fondo que requiere un esfuerzo continuado en el tiempo y una estrategia que, bien planificada, nos permitirá llegar a clientes más afines a nuestra oferta y posibles embajadores de marca si se hacen bien las cosas.

El inbound marketing emplea diferentes técnicas, como pueden ser el SEO o el social media management, para hacer que el cliente llegue de forma natural a nuestra web, se enamore de nuestra propuesta y se convierta en un lead al que poder fidelizar después.

Las acciones de inbound marketing están dirigidas a convencer al viajero desde el momento en que realiza una búsqueda en Google o en cualquier otro buscador hasta que aterriza en nuestro site. Una vez allí, el funnel de conversión se pone en marcha para tratar de alcanzar los objetivos propuestos, ya sea un registro, una compra o la obtención de un lead.

funnel_conversion_hoteles

El inbound marketing ofrece por tanto un valor añadido a un target más concreto, realmente interesado por lo que podemos ofrecerle y que ha aceptado recibir nuestra propuesta, por lo que el riesgo a ser catalogado como spammer es mucho menor.

La puerta fría en la que a veces nos empeñamos los responsables de marketing de hoteles no es la estrategia más recomendable para muchos establecimientos. En el sector de la hotelería, más que en ningún otro, todas aquellas acciones que hacen más cálida la bienvenida al cliente, también hablando en términos de presencia online, tienen todo el sentido y merecen ser consideradas.

 

>> ¿Sabes por dónde empezar con tu estrategia de inbound marketing?
Recuerda, estamos aquí para ayudarte.