Un restaurante de calidad integrado en tu hotel puede ser, en el caso de que se gestione correctamente, una de las mejores formas de mejorar el Retorno de la Inversión (ROI) de tu negocio de hostelería. El poder de atracción de clientes de un restaurante es enorme, y también puede ayudarnos a mejorar y a tener más visibilidad en las redes y una buena reputación on line, pudiendo aumentar el ticket medio. La clave está en gestionar correctamente nuestro negocio en conjunto, implementando para ello unas buenas estrategias de marketing online.

Las ventajas de disponer de un restaurante en nuestro complejo hotelero

La ecuación hotel + restaurante puede dar como resultado un aumento de la rentabilidad como consecuencia de las siguientes ventajas.

  • Podemos conseguir un número mayor de clientes por dos vías. Los que únicamente visiten al restaurante y los que además de comer o cenar se queden a pernoctar con nosotros.

  • Aumento del gasto medio del cliente del hotel.

  • El restaurante, si es de calidad, puede otorgar prestigio y caché al establecimiento hotelero, los que nos puede permitir aumentar los precios de las habitaciones sin que nuestras reservas se resientan.

  • Nuestro restaurante nos puede dar mayor visibilidad en internet, tanto en plataformas especializadas como en redes sociales.

    6 buenas prácticas de gestión de tu restaurante de hotel

    • Gestionarlo todo como una empresa común. La gestión del restaurante debe estar integrada lo más posible con el hotel, con el fin ganar en eficacia y ahorrar costos: administrativos, de stock, personal, etc.

    • Intentar crear una imagen de marca integral. No sólo la gestión debe estar pensada de forma global, también la imagen del restaurante tienen que estar alineada con la del hotel, conformando un todo único y reconocible. Para ello, es fundamental que tanto los platos como la decoración (mobiliario, vajilla iluminación) se encuentren en consonancia.

    • La excelencia como meta. Hoy en día la competencia en hostelería es feroz. Por ese motivo, para que el restaurante sirva a nuestros intereses debe ofrecer una comida y un servicio de alta calidad que, sumado a factores no menos importantes, como la decoración y el entorno, consiga la plena satisfacción de nuestros clientes proporcionándoles una experiencia única.

    • Contratar los mejores profesionales. Muy ligado al punto anterior se encuentra la necesidad de que el equipo de nuestro restaurante sea el mejor posible, detectando, contratando y manteniendo los mejores talentos.

    • Poner en marcha estrategias de marketing y publicidad. Aprovechando las posibilidades del marketing on line y digital, es perfectamente factible poner en marcha estrategias de promoción principalmente en las redes sociales con costes muy reducidos: información de nuestro negocio, promociones, sorteos, comunicación de ofertas especiales, etc.

    • Cuidar la reputación on line. Debemos ser muy cuidadosos con los comentarios y críticas que pueda tener nuestro restaurante en las plataformas especializadas en internet. Para ello, debemos establecer un feedback positivo con los clientes y actuar con habilidad ante una crisis de comunicación o imagen, contratando los servicios de un profesional siempre que sea viable.

      En definitiva, restaurante y hotel son dos servicios al cliente que pueden actuar a la perfección complementándose y retroalimentándose. Todo depende de cómo juguemos nuestras bazas y aprovechemos las ventajas del marketing en la red.

      >> Si quieres saber aún más y profundizar sobre este tema te invitamos a que te descargues la guía  Cómo aumentar la rentabilidad de tu restaurante que nos cede La Menorquina, patrocinadora de este post.