La ocupación para los meses de verano en hoteles de la costa española, entre un 75% y un 96% dependiendo del mes y de la zona del litoral, constata que el turismo nacional se está recuperando. Esto, unido al turismo prestado que trae a la península turistas alemanes, holandeses, belgas, austriacos o ingleses, que han cambiado destinos como Turquía, Egipto o Túnez por nuestras playas, nos sitúa en un escenario prometedor para las empresas del sector.

Los hoteles vacacionales del litoral registran el mejor balance del segundo trimestre de 2016, gracias a esa oleada de turistas extranjeros. Pero ese fuerte aumento de la demanda turística sigue concentrándose en los destinos de sol y playa, dejando al turismo de interior en un segundo plano. Con excepción de los hoteles urbanos, que están manteniendo un buen ritmo en sus ocupaciones y precios, los alojamientos de provincias de interior y rurales muestran una recuperación mucho más moderada y siguen acusando más la estacionalidad.

Parece que las campañas de promoción del turismo de interior lanzadas por las diferentes comunidades autónomas se ven eclipsadas por la clásica oferta del sol y playa cuando llega el verano.

¿Hay algo que puedan hacer los alojamientos para llamar la atención de clientes nacionales y extranjeros? Básicamente, tratar de desmarcarse y apoyar su oferta con una buena estrategia de marketing y distribución online.

Desde nuestra experiencia, podemos aportar estos cinco consejos:

1. Presentar la oferta como una experiencia única y con firma propia, alejándose de lugares comunes a los que recurren casi todas las empresas del segmento turismo rural: tradición, sabor, campo, descanso…

Nadie mejor que los propietarios o gestores de un hotel conocen la personalidad y los puntos fuertes de su negocio. Y en caso de dudas, lo más recomendable es pasar al punto 2…

2. Conocer a los clientes, pregúntales por sus preferencias y darles la palabra.

Lo bueno de ser un hotel pequeño es que es más fácil conocer a la clientela para después segmentarla y sacar algunas conclusiones, que serán muy útiles para llamar la atención de otros potenciales clientes.

La fidelización de los huéspedes pasa además por saber cómo recoger su feedback y encajar bien las críticas para mejorar el servicio ofrecido. Es muy buena idea ofrecer incentivos para que los turistas compartan su experiencia en redes sociales y en páginas de reservas que permiten puntuación y comentarios de los usuarios. Obviamente, todos esos comentarios deben ser contestados después, sin excepciones, desde la dirección del establecimiento.

3. Apoyarse en el place branding del destino, generando mensajes que aporten valor añadido para los huéspedes como puedan ser atractivos naturales, posibilidades de ocio, cultura, deporte gastronomía, etc.

Las mejores vías para presentar y viralizar estos contenidos son el propio blog dela web del alojamiento y, por supuesto, las redes sociales, en las que convendrá plantearse realizar alguna acción promocionada para atraer a esos viajeros que prefieren destinos alternativos a las masificadas playas.

4. Seguir una estrategia anual y trabajarse la desestacionalización en el día a día.

Los milagros en la ocupación no existen. Colgar el cartel de completo en los meses de verano pasa por crear expectativas meses antes, recordar al cliente nuestros servicios y los atractivos del destino también para verano, hacerle llegar ofertas personalizadas e insistir en los conceptos sobre los que se apoya nuestra marca durante todo el año. Un mix de inbound marketing y fidelización suele ser un éxito a medio plazo.

Además es probable que, de un año para otro, nuestras bases de datos hayan cambiado sustancialmente (bajas, rebotes…), por lo que es recomendable haberlas testeado con envíos previos a la campaña de verano, que por cierto no empieza en junio sino meses antes.

5. Facilitar las reservas directas. El sueño de todo hotelero… Aunque lo dejamos para el final, es si duda uno de los puntos más importantes.

Si no cuentas con una web responsive, bien diseñada, con fotos atractivas, blog y un motor de reservas eficaz -asociado al channel manager- de poco servirán los consejos previos. El posible cliente estará unos segundos en la home de la web y, si no encuentra una oferta convincente, un precio igual o menor que en otras webs de reservas, y un proceso de compra rápido e intuitivo, abandonará la página para buscar otras opciones.